Me hiciste falta esas veces.

Esas noches donde no dormía, solo pensaba si después de aquello volverías a por mi y nos iríamos juntos. 

Esas miradas que tanto me ilusionaban, siempre pensé que era algo diferente para ti.

Esas tonterías que justo después de aquella noche acabaste. ¿Por qué?

Esos consejos que me dabas cada vez que los necesitaba, esos ”lleva cuidado” tuyos antes de cada fiesta. 

Esa llamada antes de entrar a la discoteca que te hice para que me ayudaras a entrar, ya que no tenía la edad. Y esa noche que pasamos a raíz de esa llamada.

Me solté contigo, llevaba año y medio esperando besar esos labios finos tuyos mirando esos ojos tan azules, brillantes, duros… E hice todo lo posible para que esa noche saliera bien. 

Intenté jugar a tu juego, de no dártelo todo cuando querías, pero vale si, me derretía cada vez que te tenía tan cerca.. 

Después de esa noche pasé tantas más esperando un simple mensaje tuyo, simplemente para hablar de ello o lo que tu quisieras, pero ese mensaje nunca llegó, seguí haciendo el ridiculo preguntándote que al final qué, cabreada y desilusionada. Pero aún tenía esperanzas.. ¿Para qué? Me dijiste que solo amigos. Y a raíz de ahí no tuvimos ningún contacto.

Que pena que abriera los ojos eh, que pena que en ese viaje de después de aquella noche no te pusiera las cosas tan fáciles, que pena que ese juego que antes no aguantaba me fuera tan fácil en esos mismos instantes. Que pena, que, esta vez, las cosas fueran al revés, te enganchaste de mi, me lo dijiste varias veces, te dejé con ganas de mi, y, esta vez, la que te dijo que no después de hacerle lo que le visite fui yo. Que pena lo que te has perdido.  Que pena que ahora te haga falta yo a ti.

¿Difícil o fácil? 

Que bonito es estar tan a gusto con una persona, que te haga sentir cosas, te cuide, te mime, esté en las buenas y en las malas, aguante tu carácter y tu bipolaridad e incluso te diga que nunca ha sentido algo así por alguien y quiere que vaya a más. Bonito y tan fácil todo.. 

Pero también es bonito lo difícil, cuando te hacen pensar y cuando no te lo dan todo hecho. Cuando te dicen las cosas como son y no como tu quieres escucharlas. Cuando os vaciláis pero en el fondo os morís el uno por el otro, cuando no sabes que mierdas pasará, sino solo quieres que pase.. 

¿Difícil o fácil? 

¿PERSONA FRÍA?

A lo largo de mi vida he cambiado muchísimo, a mejor y a peor. Hay situaciones que me han hecho más fuerte y situaciones que me han vuelto más fría. Esa persona cariñosa que confiaba fácilmente en la gente ya no está. Ahora está la persona que le cuesta confiar en la gente muchísimo tiempo y que ni llega a confiar a veces, sino que se aleja por miedo. 
Pero esa persona, cuando está en los brazos de la persona correcta, se derrite. Deja de pensar en todo, hasta en ella misma. Solamente le importa a quien tiene cogiéndole con fuerza y mirándole a los ojos con tantísima ternura. En ese momento no le importa que vaya a salir mal o incluso que le hagan daño. En ese momento lo único que le importa es a quien tiene en frente, a quien tiene reconstruyéndole todo aquello que una vez le destruyeron. Se vuelve a poner nerviosa minutos previos antes de verle, siente esas cosquillitas en el estomago cuando esta con el, le encanta saber y descubrir cada día mas de el y se da cuenta de que cada día quiere mas de el, que esta ansiosa por volver a besarle fuerte y apasionadamente como cuando se dejaro llevar, que necesita cada vez mas, que le despierta todos y cada uno de sus sentidos.. 

Y cuando llega a su casa feliz recordando el momento que acaba de vivir, se para y piensa “que miedo´´. Tiene miedo de que le vuelvan a hacer daño, que le vuelvan a obligar a hacer cosas que ella no quiere, o que vuelva a ser la esclava de alguien viviendo en una mentira. 

Se pasaría cada día, cada momento, cada minuto con el, porque con el se siente segura, fuerte y protegida. 

Tiene miedo, obvio, pero no quiere que nada cambie, de hecho, quiere que vaya a mas.  

Esa chica. 

La chica que sale de fiesta cada vez que se da la ocasión, la chica que se pasa una noche entera bailando sin parar y que baila mejor con 3 copas de más encima, la chica que se pasa los días llorando de la risa con sus amigas, la chica que le encanta destacar, que aparenta ser fuerte, segura y que le da igual todo.. la chica que cada vez que ve un chico guapo le coge a su amiga de la camiseta para que disfrute de la vista como ella o la chica que esta dispuesta a todo. 

Esa chica es la misma chica que luego llega a casa se mira al espejo y se ve 100 imperfecciones y no entiende cómo hay gente que la quiere. Es la misma chica que se ve 10 películas de amor por semana y llora con cada una de ellas, la misma chica que piensa que nunca encontrará a alguien que la sepa valorar y querer de verdad como en esas mismas películas que ella ve.. la que casi siempre duda si está haciendo las cosas bien ya que hace las cosas por impulsos, por dejarse llevar y por venazos. Y a pesar de todo esto, esa chica siempre está sonriendo, ella es feliz, o eso dice, y valora las cosas y las personas de verdad. 

Que bonitas son las contradicciones hablando de esa chica. 

Locuras.

Creo que no hay nada mejor que las locuras, esas que se hacen sin permiso de tus padres, en secreto, y que luego te las guardas para ti. No hay nada mejor que de repente coger una tarde e irte así porque si con quien quieres y romper la rutina de la mejor de las maneras. Es necesario de vez en cuando romper la rutina, olvidarte de los estudios, de lo que debes hacer bien, de lo que has hecho mal, olvidarte de todo y disfrutar. Cerrar los ojos y respirar libertad. 

Luego están las locuras como irte con tu mejor amiga en tren lejos sin permiso de nadie, arriesgandonos a un buen castigo pero disfrutando como niñas. Parar donde nos deja el tren, sentarnos en un banco y hablar de todo, de nuestros sentimientos, del chico imbecil que no supo valorarnos o de lo mal que nos caen algunas chicas. Y luego ir corriendo por todo ese sitio en busca del tren para llevarnos de vuelta a casa y seguir con la rutina de cada día. 

O las locuras como irte una noche en el coche del chico que te gusta a la playa, tumbaros en toallas y no dejar de besaros y de dejaros llevar, y sentirte bien. Eso es lo importante. 

Son las locuras las que nos dan los mejores recuerdos para dentro de unos años. Hay veces que las locuras saldrán mal quizá pero la mayoría de veces saldrán genial ya que es lo que sentimos y cada vez que hacemos lo que sentimos, nos dejamos llevar y escuchamos al corazón es cuando hacemos las cosas bien. 

 

Prejuicios. 

Es muy fácil juzgar a una persona simplemente por lo que vemos de ella como la ropa, el físico, etc.. pero luego no tenemos lo que hay que tener para conocerla y ya una vez que la conocemos, juzgar. Es muy fácil hacer sentir mal a las personas por nuestra manera de juzgarla, porque hay gente más fuerte y gente menos fuerte. Están las personas a las que les da exactamente igual que opinen de ellas y están las personas a las que les afecta mucho lo que opine la gente. 

A mí hace un tiempo me afectaba demasiado lo que la gente pensara y cada vez que salía a la calle pensaba, ¿por qué me miran? ¿No les gustaré? Pero llega un momento en el que te das cuenta de las pequeñas cosas, como que la gente a lo único que se dedica es hacer daño básicamente a la gente que se le ve feliz. Te das cuenta que a la única persona a la que le tienes que gustar es a ti mismo, lo que diga la gente no te creas nada y  la gente a la que de verdad le importas, te dará consejos y te aceptará tal y como eres. 

Deberíamos dejar de prejuzgar a la gente antes de conocerla, darle una oportunidad sea cual sea su físico o sea cual sea lo que muestra por fuera. Esto me lo digo a mi, y lo digo a todo el mundo, avanzaríamos muchísimo si cada uno hiciera lo que quisiese sin tener que estar preocupándose de el qué dirán. Hay que ser fuerte y nunca bajar la cabeza. Y por supuesto, tener tu personalidad.

Muy jodido.. 

Es jodido echar de menos. Pero es aún más jodido echar de menos algo que nunca va a volver, es aún más jodido echar de menos algo que te hace daño, y de hecho lo sabes, sabes que te hace mucho daño pero le echas de menos. ¿Por qué somos así? ¿Por qué echamos de menos a gente que nos hace daño? ¿Por qué seríamos capaces de dejarlo todo por una persona que nos ha hecho tanto daño en nuestras vidas? Somos tan tontos a veces.. Queremos a quien nos hace daño, y quien de verdad nos quiere no le damos la oportunidad de estar con nosotros, ¿es ser tonto acaso hacer lo que sentimos en cada momento? Dejarse llevar y hacer lo que sentimos.. A veces me llaman loca por hacerlo, pero soy una loca con orgullo.